Bustillo relató una reunión que mantuvo en 2010 con el embajador argentino Roberto García -exvicecanciller de ese país-, en la que el funcionario del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner le advirtió que en oportunidad del primer ensanchamiento del canal Martín García hubo sospechas de un soborno de US$ 1 millón para favorecer a una de las empresas que iba a encargarse de la obra. Bustillo dijo que se retiró de la reunión con García cuando este le anunció que también había invitado a un delegado de la empresa Riovía, encargada del mantenimiento del canal Martín García.
“No hubo ofrecimiento concreto” (de soborno) pero “no se puede descartar que, de haber permanecido en la misma reunión, de acuerdo al tenor y tono que estaba adquiriendo la misma, no hubiera ocurrido efectivamente”, sostuvo Bustillo.
La revelación la hizo en el marco de la comparecencia del canciller Luis Almagro al Senado, en régimen de comisión general, convocado por el blanco Luis Alberto Heber (Unidad Nacional) y el colorado Ope Pasquet (Vamos Uruguay), para que explique las negociaciones con Argentina para el dragado del canal Martín García y el estado de las relaciones de Uruguay con ese país.
Heber y Pasquet se enfocaron en una denuncia de supuesto soborno a Bustillo para aprobar la prórroga de la concesión del mantenimiento del canal Martín García a la empresa de origen holandés Riovía.
En este sentido, Bustillo negó que se le haya ofrecido una coima, pero admitió que estuvo en la antesala. Leyó un informe que le hizo a Almagro en marzo pasado en el que cuenta su reunión con García en 2010, pocos días después de asumir como presidente de la delegación de Uruguay en la CARP.
Bustillo sostuvo que las tratativas por el dragado están en buen camino y pronosticó que “este fin de semana estaremos aprobando el pliego de obras”.
“La negociaron no ha sido nada fácil”, dijo, pero aclaró que “la delegación (uruguaya ante la CARP) y la Cancillería hemos seguido la misma estrategia” con los argentinos.
Según Pasquet, el relato de Bustillo “confirma lo que en términos cinematográficos se conoce como una propuesta indecente”, en referencia a su presunción de que iba a ser tentado con un soborno.
Tanto Heber como Pasquet sostuvieron que las declaraciones del embajador itinerante Julio Baraibar, en cuanto a que se le había trasmitido que hubo un intento de soborno a un jerarca uruguayo, se produjeron porque “entendió lo que había que entender”, es decir que la situación realmente ocurrió.
El 16 de mayo Baraibar dijo a radio Uruguay que Bustillo le había contado que lo habían querido sobornar, cuando desde el gobierno se negaba tal extremo. Dado el impacto que provocaron sus declaraciones, Baraibar presentó renuncia como embajador itinerante, la que no fue aceptada por el presidente José Mujica.
Ayer en el Senado el vicecanciller Roberto Conde afirmó que en mayo, cuando se conoció la noticia del supuesto soborno, la licitación para el dragado del canal Martín García ya estaba en marcha y había habido una precalificación de cuatro empresas.
Hace casi un mes los cancilleres de Uruguay y Argentina acordaron abrir un concurso de precios para el mantenimiento del dragado del canal Martín García, al que precalificaron cuatro compañías: Dredging International, Van Oord Dredging and Marine Contractores, Jan de Nul y Boskalis Internacional, la que es de origen holandés y que está vinculada a Riovía.
El senador colorado Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay) dijo ayer que más allá de la buena intención del gobierno “lo mejor hubiera sido sincerar esta situación”, y no desmentirla. “Acá hubo un intento de soborno, y creo que el funcionario (Bustillo) hizo lo que tenía que hacer, lo comunicó a sus superiores”, agregó.
Al respecto, en una breve intervención, el canciller Almagro afirmó que “siempre se han dado órdenes claras a la delegación (ante la CARP) y al embajador Bustillo” sobre cómo proceder en las negociaciones con Argentina.
Pasquet afirmó que el presidente Mujica dijo en cinco ocasiones que el dragado del canal estaba acordado y que comenzaría en breve, “lo cual nunca sucedió hasta hoy”.
Al cierre de la sesión, Almagro explicó que se basaron en un informe de la CARP para negociar el nuevo precio de las obras.
La denuncia del supuesto soborno a Bustillo provocó la reacción del gobierno argentino. El canciller Héctor Timerman, a través de un comunicado, planteó a Uruguay una auditoría conjunta en la CARP.
Uruguay aceptó y encomendó la auditoría al Tribunal de Cuentas de la República (TCR), pero no en forma conjunta con Argentina.
ACTAS. Heber reclamó ayer enfáticamente la entrega al Senado de las actas de las reuniones de la CARP donde, supuestamente, figura el episodio del intento de soborno, y además pidió las instrucciones que dio la Cancillería al respecto y los informes de la delegación uruguaya. Según el senador de Unidad Nacional, la delegación uruguaya ante la CARP “actuó bien” y por eso debe ser defendida. Pasquet se pronunció en un sentido similar.
Almagro, sin embargo, sostuvo que las actas “aún no se han aprobado por parte de la delegación argentina”, y que lo que se ha entregado al Tribunal de Cuentas son “versiones desgrabadas de las reuniones”.
El canciller explicó que se maneja el tema con el presidente del Tribunal de Cuentas, Siegbert Rippe, quien le pidió “reserva”.
“El gobierno ha actuado con firmeza, no ha habido claudicación” en este episodio, dijo el canciller. Almagro agregó que Argentina se comprometió a ir en el dragado a la profundidad deseada por Uruguay, que es de 34 pies, poco más de 11 metros, y presentó los avances del acuerdo por el dragado del canal Martín García.
Durante el fin de semana pasado, delegaciones de ambos países trabajaron para avanzar en el pliego del llamado a licitación para el dragado y ensanchamiento del canal.
Pese a que la oposición defendió la actitud de Bustillo por alertar sobre el supuesto intento de soborno, no quedó conforme con las explicaciones de la Cancillería. Pasquet sostuvo que ha habido una “progresiva pérdida de credibilidad del gobierno” con respecto a Argentina, por distintos motivos: “excesivo optimismo, se conocen verdades a medias, ha habido un ocultamiento de los reales resultados de las negociaciones, y una serie de contradicciones en la Cancillería”.
Bustillo me contó con detalles que lo habían querido sobornar, que se había negado a aceptar la oferta y que había informado.”
Julio Baraibar, el 16 de mayo
“Hay una transmisión oral a un funcionario que dice haber recibido una versión sobre presuntos arreglos.”
Roberto Conde, 16 de mayo
“El relato de Bustillo confirma lo que en términos cinematográficos se conoce como propuesta indecente.”
Senador Ope Pasquet
“Acá hubo un intento de soborno, y el funcionario (Bustillo) hizo lo que tenía que hacer, lo comunicó a sus superiores.”
Senador Pedro Bordaberry
“Siempre se han dado órdenes claras a la delegación (en la CARP) y a Bustillo” sobre cómo actuar con Argentina.
Canciller Luis Almagro